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Para mi amigo Aarón Olivas

A finales de agosto del 2009, un automóvil atropelló a un buen amigo (Aarón Olivas Grisi) , dejándolo en coma por dos semanas, hasta que su cuerpo no pudo más.

….

Las esperanzas eran nulas cuando todos aguardaban las ultimas noticias del doctor. Pareciera que nada ni nadie podría hacer algo por aquella persona en la sala de terapia intensiva. La espera del último latido de su corazón se había hecho eterna y la incertidumbre de volverlo a ver con vida se había agotado. Su pulso se había convertido en algo más frágil que la misma primera gota que calló del cielo, cuando salió el medico en turno para dar el veredicto del paciente. Todos temían saber lo que diría aquel hombre en bata blanca, y algunos no pudieron sostener el llanto. Otros solo abrieron su paraguas.

Segundos después una enfermera salió corriendo para llamar al doctor. El doctor dio media vuelta y volvió a ver cual era la urgencia. A lo lejos se veía a la enfermera intentando explicar mientras le entregaba una serie de resultados. Ambos regresaron a la sala en la que se encontraba el paciente.

Su pulso regresó con fuerza y dejo de llover.

Lo mejor de la semana

Por fin llega hasta sus monitores la versión mexicana de 50 people one question, la misión de este proyecto es conocer algunas respuestas a preguntas simples. Todos los días millones de personas circulan en la Cd. de México sin preguntarse que es lo mejor que les ha pasado, nosotros decidimos hacerlo por ellos y les pedimos que nos contaran que fue lo mejor que les pasó.

El Periplo: Un titipuchal de lugares. Día 1

Día 1

El fenómeno de la crisis de los 60 como reflejo de una falla neuro/muscular en el entusiasmo de Don Ibas.

Todo este Periplo comenzó a las 16:00 horas del 26 de agosto del 2010. Un taxi de sitio arribó por Don Ibas y su servidor para llevarnos al aeropuerto y volar a nuestro primer destino, Florencia. Don Ibas no podía contenerse de la emoción, ya que como niño iba admirando desde la ventana del automóvil el tráfico de viaducto. En ese tipo de situaciones, el tema siempre es el mismo. El tráfico, los embotellamientos, la cantidad de coches de una urbe de este tamaño, etc.

Al llegar al aeropuerto, el taxista nos ayudó a bajar del portaequipajes las dos maletas y las mochilas de mano de cada quien. La maleta de Don Ibas, por alguna extraña razón pesaba demasiado muchísimo hartamente, y de su maleta de mano no hablemos, porque entre la cantidad de papeles que traía; boletos de avión, reservaciones, direcciones, y la guía Michelín impresa, junto con su cargador de cámara, cargador de celular, cargador de la rasuradora, su cámara de video, cámara de fotos, rasuradora, celular y su botiquín con mil un medicinas para su tratamiento de la próstata; para la desinflamación de la próstata, para recubrir el estomago ya que el desinflamatorio prostático es muy fuerte y le podía provocar la furia de Chuck Norris en su estómago, y muchas otras medicinas que en realidad no tengo idea para que son, hacían de su maleta de mano una mancuerna para fortalecer los brazos. Don Ibas deja en el suelo su mochila de mano, saca de su cartera el respectivo dinero para pagar por el servicio de taxi, me pregunta si nos fumamos un cigarro antes de entrar al aeropuerto, cosa que no se me hizo mala idea, y ya cuando estamos listos para entrar, sucedió. Sucedió aquello que se iba a convertir en el factor determinante del resto del viaje. Don Ibas se agacha para levantar su mochila de mano, y al hacer el esfuerzo de colgársela en la espalda, el estruendo de un alarido hizo volar a los pájaros que posaban sobre el techo del aeropuerto. Tirón en el nervio ciático, y estas fueron sus palabras textuales:

-       ¡Chin, chin, chihuahuas! No puede ser. Mi espalda. No me puedo mover.

Recuerden, todo esto sucede a la entrada del aeropuerto en México, lo cual no estaba del todo mal, ya que pudimos acudir a la ayuda del doctor de Don Ibas vía teléfono celular para preguntar como proceder médicamente por el hecho del cocktail de medicamentos previamente recetados, a lo que el doctor, después de reírse y tirar una que otra broma por la situación de Don Ibas, le recetó un relajante muscular anti-inflamatorio que compramos ahí mismo.

Una vez que Don Ibas se toma su nueva medicina, hacemos el check in de las maletas y pasamos al restaurante a tomar, un café para el señor, y una cerveza para su servidor y redactor de este espacio. Pasó el tiempo y al parecer el dolor ciático había desaparecido. La charla siempre fue amena, y cuando el tiempo así lo indicó pasamos a la sala de espera para hacer el abordaje al avión. Don Ibas aun temía por alguna secuela en su espalda, por lo que pidió que yo me hiciera cargo de su mochila de mano. El entusiasmo por comenzar tuvo sus efectos anestesiantes sobre la ciática y pareciera que nada había sucedido. Abordamos y el deleite se hizo aparecer en las hermosas caras de las sobrecargos del vuelo 0439 de Air France. Nos toca un par de afortunados asientos dobles, lo cual nos dejo un poco mas tranquilos, por eso de que no habría nadie mas que te molestara para despertarte para ir al baño y podríamos platicar a gusto. Cada asiento contaba con su propia pantalla de televisión para que cada pasajero decidiera que película, serie o canal de música ver durante el transcurso de vuelo de diez horas. Dentro del menú de películas, había una extensa y amplia selección desde las de jaladas y explosiones hasta uno que otro melodrama francés. En la de series televisivas lo mismo y en los canales de música abundaban los diferentes canales de radio por internet. Curiosamente podrías encontrar otro tipo de entretenimiento. Videojuegos, juegos de mesa y un canal que tuvo sólo una persona de audiencia. El canal es este mapa que traza el trayecto de la aeronave desde su punto de partida hasta su llegada, indicando la velocidad, altura, hora en el destino de llegada y sobre que ciudades sobre vuela el avión, pero en realidad no es mas que un vil dibujo del continente con un avión que avanza excesivamente muy lento. Don Ibas no se perdió un solo segundo de esta transmisión.

Hacemos escala en Paris, transbordamos para tomar el vuelo con rumbo a Florencia. Sugería, el trasbordo, cambiar de terminal, y entre el estrés de llegar a tiempo a la siguiente sala de espera, cargar con las mochilas, pasar aduana y preguntar en un precario y casi nulo francés, las indicaciones para la sala de abordaje. Don Ibas perdió los billetes electrónicos del siguiente vuelo, que en realidad se escondieron solos entre tanto papel y cable que tuvimos que sacar en frente de la sobrecargo que hace el check in al avión. Pero aparecieron. Ya relajados y sentados en nuestros nuevos asientos, regreso la euforia por llegar a Florencia y encontrarnos con Ibas Senior (Rodrigo Ibarrola). Justo antes de que se cerrara la puerta de la aeronave, una de las sobrecargos encontró unas llaves caseras tiradas en el pasillo conductor al avión que obviamente terminaron perteneciéndonos a nosotros, no por ser amigos de lo ajeno, sino porque en realidad descuidamos de todo lo que sacamos de la mochila de mano cuando buscábamos los pases de abordar. Todavía no llegábamos a nuestro primer destino y ya se estaban comenzando a extraviar ciertas cosas con un valor de importancia de medio a alto.

El vuelo duró menos de dos horas, recogimos nuestro equipaje y salimos a tomar un taxi que nos dejara en nuestro hotel. El taxista muy amablemente hacía un esfuerzo para darse a entender con su poco español italianizado y amenizarnos el resto de la tarde que quedaba por delante con consejos de qué lugares visitar o en qué restaurantes cenar. Llegamos al hotel, me bajo a sacar las maletas y mochilas junto con la ayuda de nuestro taxista, mientras que Don Ibas esperaba dentro sacando el dinero del servicio de taxi, y cuando hizo el esfuerzo para salir del coche, sucedió una vez mas y con mayor fuerza. Sucedió que la ciática se hizo presente con un tirón de una magnitud tal, que las golondrinas, que pacíficamente reposaban sobre el techo del edificio sobre el cual estaba localizado nuestro hotel, adelantaran su vuelo de migración. El dolor, claramente era mucho mas fuerte al grado que Don Ibas no podía subir el escalón de la banqueta y estaba trabado a la mitad de la calle. Ibas Senior nos esperaba en la recepción del hotel y al escuchar nuestras voces bajo con singular alegría a festejar nuestra llegada, que el festejo se convirtió en todo menos en un festejo. Fue toda una labor subir a Don Ibas a nuestra habitación, cuidar de las maletas, y hacer el check in en el hotel con vísperas de buscar ayuda médica en un país extranjero.

Todo se convirtió en incertidumbre. No sabíamos que sucedería con Don Ibas, si el dolor cedería o aumentaría aún mas. Hicimos llamadas a México para pedirle ayuda medicinal a Doña Ceci, y lo mas lógico sería que se tomara la misma medicina recetada previamente en el aeropuerto de México. Don Ibas se retorcía de dolor y cualquier mínimo movimiento generaba dolores de tamaño “pega un grito en el cielo”. Se generó un caos entre los tres por no saber que iba a suceder. No se habían entregado bien los papeles en la recepción y no se sabía si la intervención de un doctor local iba a ser necesaria. Después de un par de horas, Don Ibas se tranquilizó un poco y pidió que lo dejáramos dormir y aprovecháramos para ir a cenar. Y así fue, buscamos un restaurante, pedimos “pasta di mare” y cerveza Moretti. Cuando la charla y la cena amenizaba la noche una llamada al celular de Ibas Senior irrumpió con la poca calma lograda después de un día tan tropezado. Don Ibas suplicaba por ayuda. Pedimos la cuenta, que la cuenta tardo bastante tiempo en llegar, compramos un paninni y Nestea para que Don Ibas cenara y corrimos de regreso al hotel. La opción de llamar al doctor se hizo necesaria. Don Ibas en un estado que nunca antes se le había visto. No se sabía que sucedería con la boda a la cual asistiríamos al día siguiente. No sabíamos si iba a ser necesario quedarnos en Florencia hasta que la situación mejorara, el dolor cesara, o un poder divino apareciera.

Un doctor italiano acudió al llamado de auxilio. Afortunadamente parlaba un poco de español e inglés suficiente para hacer comprensiva la situación y las medicinas que se tendrían que comprar para hacer el próximo gran cocktail de medicinas que Don Ibas tendría que tomarse por los próximos ocho días. También inyectole con cortisona para acelerar la desinflamación y recomendó suspender la medicina recetada en el aeropuerto por el doctor mexicano, suspender el tratamiento de la próstata y seguir con rigor, y al pie de la letra, cada cuando y cuales de todas las medicinas se tomaría. Con algo con lo que si fue muy tajante, fue con el hecho de que el reposo sería la clave de su recuperación. Mínimo 48 hrs. de reposo.

Aun estaba pendiente solucionar la ida y vuelta a Castiglioncello para la boda de Valeria y Alessandro. Todos estábamos exhaustos y esperaríamos al día siguiente para ver como amanecería Don Ibas. Lo único que teníamos seguro era donde dormir y pensar en que mañana sale el Sol.

Celebrando Un Año De Ocupaciones Libres

El video a continuación fué finalista en el concurso YOUTUBE PLAY organizado por el Museo Guggenheim. Y es con este tipo de contenidos que Ocupaciones Libres festeja un año.

En pleno simulacro…

Yo: Hace mucho que no paso por aquí.

Yo: ¡Hace mucho ya!, no se que fue lo último que escribí.

Yo: Me ocupo del tiempo y uso el espacio para ver y oir.

Yo: Mientras tanto dejo una canción.

Gracias a Fa por la melodía

Una Ramera en mi Habitación

Estaba por terminar el lunes y comenzar el martes. El nuevo paquete de cigarros justo en su lugar y la lata de refresco de sabor a cola. Fuera de cualquier ansia de rutina decidí escuchar música y resolver ciertos pendientes de la semana, junto con la compañía que por las noches brindan las redes sociales. Blog de música, blog de escritos, blog de fútbol, blog de anécdotas, facebook, twitter. Comencé a arreglar las canciones que me gustan para pincharlas en la fiesta de mi cumpleaños mientras limpio el desorden de mi escritorio al ritmo del beat y así se amenizó la tarea.

 

Comenzó a llover, cerré la ventana de mi habitación, ya que usualmente con la lluvia los moscos buscan refugio en un lugar seco y diversión en tus oídos cuando vas a dormir. Regreso a mi asiento y me pongo mis audífonos para continuar ordenando canción tras canción, con la búsqueda de crear un set-list que genere esa sensación de música que explota en la catarsis bajo los nuevos ritmos del funk y disco. Poco a poco comienza ese aislamiento en los oídos que generan imágenes en tu cerebro. Prendí un cigarro para gozar del momento y adular a los sentidos, y de la nada, cuando menos te das cuenta, se abre este portal en donde tu visión esta cubierta en sus 180 grados por lo que tienes enfrente y pierdes noción del tiempo y del espacio en el que estas. Concentrado en la música, viendo fotografías, moviendo el pie con cierto golpeteo de aprobación, la noche me ofrecía un ritual antes de dormir. La atención clavada en la computadora y sin reminiscencia alguna de pendientes por resolver. Hobby .

 

Era una relajación absoluta, algo que cuesta trabajo llegar a, para algunos sería el equivalente a su propio tantra. En mi caso solo se necesita un asiento cómodo, cigarros, refresco de cola y música. Y el tantra se vio abruptamente interrumpido. A veinte centímetros de distancia de mi mano derecha, apareció una ramera araña del tamaño de una moneda de diez pesos mexicanos. Grande, fea, con color rojo y negro y aproximándose con su agilidad hacia mi mano. Mi primer reacción fue brincar y liberar adrenalina, y en cuanto intente agarrar algo para ahuyentarla, corrió y se escondió enfrente del casi ordenado desorden de objetos que posan tras mi computadora.

 

Para este momento, el tantra quedo en un lugar inalcanzable, ya que la inquietud de que Ella ronda sin beneplácito mío, era punzante. Regresé con miedo al tablero de mi computadora a escribir correos, pero cualquier pequeño movimiento cerca de la periferia de mis manos hacía que interrumpiera lo que estaba haciendo para ver si se trataba de Ella, pero nada. Pasaron tal vez quince minutos y de la nada, estaba caminando sobre mi pared con arrogancia, alevosía y ventaja, a sabiendas de que el miedo me privaba. No era cualquier araña que con un zapatazo se cuajaría, era horrenda y astuta, ágil y atroz. Era una ramera araña. Tome mi desodorante en aerosol y la rocié pero volvió a correr a esconderse al mismo lugar.

 

Ritmo cardiaco acelerado, sin control sobre mis movimientos y esperando lo peor. No sabia si asomarme al hueco al cual Ella se refugió. ¿Que tal que como corre, brinca? Era absurdo regresar a cualquiera que fuese la tarea que estaba realizando y planee el método de resistencia con mi lata vacía de refresco pensando que con ponerle la lata encima, se apaciguaría. La desgraciada sale de su nueva guarida y con gran valentía camina hacia mi y fue cuando use la lata para encerrarla con la parte abombada inferior de la misma. Y se hizo un ambiente de serenidad, aunque no obstante sabía que en algún momento tendría que deshacerme de la lata, así que tome de nuevo mi desodorante, listo para contraatacarla y terminar con el delirio de terror, que fácilmente debería de terminar con su vida dado el alto nivel de químico y alcohol que contiene. Listo para levantar la lata, el pánico presente y la duda de la reacción de Ella. Con el poco valor que me quedaba, levanto la lata y que la desgraciada no esta…

 

Me di cuenta que no estaba tratando con un infeliz animal enviado desde el purgatorio. Que mientras yo planeaba su muerte, Ella planeaba la mía y que me iba ganando. No quería dejar mi habitación por que sabia que en cualquier momento aparecería y no estría yo presente para verla y hacer algo al respecto y es así como caí en su juego psicológico, en el cual me iba a tener encerrado hasta que nos viéramos las caras. Y el enfrentamiento sucedió.

 

De la parte posterior de mi escritorio, emergió el animal, me agarro desprevenido una vez mas. Con rabia camino hacia el borde de una de las tablas a desnivel de mi escritorio. No quería tomar nada cerca del escritorio por que temía por mi vida y justo cuando intente alcanzar algo que me sirviera para defenderme, la miserable alzó sus dos patas frontales en símbolo de amenaza. Fuera de control salí de mi cuarto sabiendo que de no hacerlo, Ella y su hechizo llegarían en algún momento de la noche a acecharme hasta mi cama.

 

La ramera araña sigue en mi habitación!

La fiesta de buró

Después de leer el post de Pablo, me di cuenta que, no solo llevaba desde diciembre sin escribir absolutamente nada, sino que también mi día había sido bastante largo, tedioso, y para ser jueves, decepcionante.

Me levante relativamente temprano, y digo relativamente ya que acostumbro hacerlo a las 10-11 de la mañana (mundo del freelance). Suena el timbre de mi casa, que mas que un timbre es una chicharra de primaria de gobierno, que para la mala fortuna de mis sueños, se queda pegada sin que el solicitante que toca a tu puerta se de cuenta. Me despierto de malas, y eso si que es un issue para mi estado de animo regular. Un señor sonriente espera a que atienda el llamado a la puerta y con mi mal humor, le pido que desatore el botón del timbre, pareciera que es recreo con semejante chicharra.

-Discúlpeme joven, no me di cuenta que el timbre se quedo pegado.

…y mientras me quitaba las lagañas…

-Pero es que no son maneras de tocar.

El señor de cincuenta y tantos años asustado por mis modos.

-Vengo a entregarle esta carta y na´mas necesito que me regale una firma.

Que lo firmo, abro el sobre, y su pinche madre los de hacienda OOOOTRAVEEEEZZZZ. Y eso que apenas eran las nueve de la mañana. Háblale a la contadora de malas para preguntarle porque esos desgraciados hijos del elote me siguen mandando cartitas como si fueran mi novia de primaria. Pues que la vaya a ver a su despacho en Calzada de Tlalpan, y Yo, en mi cerro, en donde los pajaritos trinan y se respira aire fresco.

Intento continuar mi día de una manera menos amargosa. Se me ocurre hacerme unos huevos, y que no hay huevos. Cereal, y esta caduquísimo y de quesadillas estoy hasta el gorro. Ayuno. Vamos a ver que hay en internet, pero fue imposible durante toda la mañana ya que, (y aquí hago una campaña en contra de el pésimo servicio de internet que tiene CABLEVISION), el estúpido modem de internet parecía maquinita de juegos de farmacia, se le prendían todos los foquitos sin funcionar apropiadamente. Prendo la tele y la historia es la misma. En este caso, cualquier persona hablaría para quejarse, pero parece que CABLEVISION DEL INFIERNO INFERNAL tiene un sistema anti-gente furiosa que consta en hacer un menú telefónico tan extenso y rebuscado en sus opciones, que me recordaron a mis clases de filosofía ya que cada opción me dejaba mas confundido, hasta que se me olvido que era lo que quería hacer y colgué el teléfono. La llamada duró como 10 minutos y nunca logre hablar con un agente de servicios de ayuda.

Metete a bañar y que la presión del agua es tan baja que casi casi te bañas pegado a la pared. Parece mentira, pero apenas estaba comenzando mi día. Se levanta mi hermano y nos ponemos a jugar FIFA (juego de soccer de consola en el cual Él siempre me gana), y me ganó.

Hambre, Hacienda molestando, agua caliente y pared fría, y sin éxito alguno en el mundo de los videojuegos. Llega mi madre, doña Ceci, a casa tarde para comer. Comemos, agarro mis cosas para ir a ver a la contadora, me subo al coche, le quito la antena al coche para que mi ipod se escuche mejor y la dejo en mi casa, conecto el ipod, me encamino al sur de la ciudad por calzada de las águilas, y lo que siempre pasa a diario y sin remedio en esta ciudad: Camión choca, hace un despitorre y el tráfico brota como agua por coladera en temporada de diluvios. Logro llegar a periférico y el usual embotellamiento de las 5:00pm a la altura de San Jerónimo. Y se le acaba la pila a mi ipod…

Hace calor, y de malas pica el calor, no tienes ipod por que no tiene batería y no puedes escuchar el radio porque dejaste la antena de tu coche en tu casa. Empieza el análisis de los demás conductores atorados en el mismo tráfico:

.Los que se vienen peleando.

.Los que si tienen radio.

.Los que van amontonados que hacen que el coche se vea chaparro de atrás.

.Los que vienen cantando.

.Y los que nunca faltan. Los que se vienen sacando LOOOOOS MOCOS.

Llego con la contadora, le doy los papeles, promete hacer bien su trabajo y me voy. Le marco a mi Honorable Heroico Colega José Ángel Villegas Guzmán para alcanzarlo en la oficina y continuar con algunos puntos sobre un proyecto. Saco la computadora, me conecto a internet, le doy continuidad a un documento de word (copy-paste, copy-paste) y dan las nueve de la noche.

No hay fiesta para ser jueves, estas cansado, quieres una cerveza y nadie acude al llamado. Regresas a casa después de esquivar el tráfico de regreso, paras a comprar cigarros y la puerta de cristal en donde se alojan las cervezas se ve, casualmente mas brillosa de lo normal, no hay Tecate de lata, compras Dos Equis Lager, llegas  a casa con ganas de sentirte en jueves. Te pones los audífonos y empiezas tu propia fiesta…

Disfrútenla.


Curaduría musical 23/12/09

Broken Social Scene es, probablemente, una de las bandas, aunque en forma de colectivo, más representativas de la música canadiense. Creada en 1999 y debutando en el 2001 con su album “Feel Good Lost” demostraron que el género indie era la forma mas eficiente para sobresalir en el competitivo, y cada vez mas corrosivo mundo de la industria discográfica. Posteriormente en el año de 2002, lanzaron “You Forgot It in People” ya con once miembros en la banda, dentro de los cuales se les habría unido Leslie Feist y ganaron el premio a Alternative Album of the Year. Para el 2003, los críticos esperaban con ansia su nuevo album “Arts and Crafts” y lograron así, mantenerse herméticos de malos juicios. En el 2004 volvieron a sorprender con un disco de lados B y rarezas llamado “Bee Hives” y para el 2005 llegó su disco homónimo con el cual ganaron la confianza internacional para hacer una gira.


BROKEN SOCIAL SCENE: Lover´s Spit

Curaduría Musical 17/12/09

My love, my green eyed love
We’ll watch the clouds from above
C’mon, lift me up

My love, my velvet rope
Take me away from it all
When I feel I can’t cope
They say they say they say
You’re no good for me
But I know I know that’s a lie
And since I’m slow sometimes
I just don’t know anymore
But I never want to say goodbye

My love, my green eyed love
You know when push comes to shove
I need you, you’re in my blood

My love, unlawfully wed
Take me outside of it all
When I’m stuck in my head

My beuatiful green eyed love
I’m always dreamin of
My beautiful green eyed love

Lift me up, my love
My green eyed love lift me up
They say they say they say
You’re no good for me
That’s a lie
They say they say they say
They say they say they say
You’re no good for me
That’s a lie


Mayer Hawthorne: Green eyed love

Curaduría Musical 7/12/09

Esta banda me llamó mucho la atención y quería compartirla con ustedes.


Light FM : Friends Aren’t Friend’s