En estos últimos días la efervescencia política en los medios de comunicación (radio, televisión, prensa e Internet) se ha convertido en una interesante zona de guerra, de aquellos que tenemos acceso a estos medios.
Sin duda el medio más interesante ha sido Internet, en Factbook y Twitter no se han hecho esperar las reacciones a favor del candidato de la izquierda y es evidente el rechazo hacia el PRI y el PAN, o PRIAN como también se le suele llamar a la supuesta alianza entre estos dos partidos.
Entre la mayoría de mis colegas noto su inclinación para que llegue al poder una social- democracia muy al estilo de la que existe en Brasil, supuestamente representada por el candidato Andrés Manuel López Obrador, quien para los internautas es la posibilidad real de igualdad y justicia.
Pero…¿Por qué el representante de esta tendencia no se encuentra hasta adelante en las preferencias, según encuestadoras como Consulta Mitofsky?
Yo encontré una respuesta en el libro “Por eso estamos como estamos” del autor Carlos Elizondo y se las quiero compartir.
Los sindicatos apoyan al PRI y cuando hablo de sindicatos no me refiero únicamente al de la educación liderado por la polémica Elba Esther Gordillo, también hay que hablar del de Petróleos de México, el del IMSS, el de los electricistas, sólo por mencionar algunos.
Estos gremios tienen una forma muy particular de operar y aunque no lo crean en muchas ocasiones lo hacen conforme a la ley, firmando acuerdos con los distintos gobiernos en curso que imposibilitan a los gobiernos entrantes a poder actuar en su contra.
Uno de los puntos más importantes que evita la rendición de cuentas es que los sindicatos no son considerados como entidades de interés público. Esto implica que no están obligados a rendir cuentas.
El IFAI según narra Elizondo en el capítulo “Los sindicatos y el poder”, intentó que el sindicato rindiera cuentas argumentando que el dinero que recibían los trabajadores provenía del erario y por lo tanto era de interés público saber en que se gastaban nuestros impuestos. Pemex no se tardó en ampararse y en menos de lo que canta un gallo instancias judiciales dictaminaron que el dinero provenía de las aportaciones de los trabajadores y no del dinero de los contribuyentes.
¿Cómo?, ¿No se supone que parte del dinero que obtienen los trabajadores es de los contribuyentes, que amablemente les da el gobierno por nosotros?, entonces en teoría como ciudadanos podríamos exigir cuentas claras sobre en que se gasta nuestro dinero, lamentablemente no es asi.
Lo que si da miedo es pensar que esto es sólo el inicio de una verdadera pesadilla. Dentro de las atrocidades que cometen los partidos y los sindicatos esta el favor enorme que conceden los primeros de postular a los líderes sindicales como candidatos plurinominales. En pocas palabras estos personajes deambulan en la vida pública convirtiéndose en diputados federales, diputados locales o senadores recibiendo el fuero que el puesto les permite. De esta manera muchos hacen fortunas inexplicables sin que nadie les pueda hacer absolutamente nada.
Entonces…¿Por qué estos personajes, que ante el ojo público son corruptos, se mantienen a la cabeza de sus organizaciones?
La respuesta es muy sencilla: sus agremiados votan por ellos. Y quizá sea, como explica Elizondo, porque los trabajadores sindicalizados ganan mucho más que aquellos que trabajan en instituciones privadas.
Tratemos de entender el concepto. Para ser un agremiado en una empresa del sector público es necesario entrarle con la “cuota” y si se decide no entrarle será muy difícil que el trabajador alcance un puesto de base que le de acceso a un sueldo seguro y le permita entrarle a las preciadas prestaciones.
Una vez que se esta adentro, será casi imposible que el trabajador pierda su chamba, sin importar que llegue tarde, no se presente o pida incapacidades cada vez que le de el mínimo indicio de tos.
Además recibirá la dádiva de su dirigente y tendrá el privilegio de entrarle a la rifa para ganarse el crédito del Infonavit o el préstamo para la nave y por si fuera poco si el descendiente del obrero decide no entrarle a la universidad, la siguiente generación tendrá chance de heredar lo más preciado que tiene como trabajador: “su puesto” , para que sus nuevas generaciones vivan tranquilas del erario público.
Y lo único que usted necesita para recibir la tranquilidad de sus hijos y la suya es votar por dos cosas: por su líder y por el partido político al que le vaya su líder.
En pocas palabras los malos trabajadores están blindados, ocupando un lugar que podría ser para alguno de los muchos trabajadores que si quieren hacer algo por las instituciones y el país.
Es más, a los buenos trabajadores quizás las plazas les cuesten más caras o nunca se las den por andar de reaccionarios.
El problema radica en que este sistema se creó durante los años que gobernó el PRI, hasta que llegó el PAN y al parecer hiciera lo mismo que sus antecesores, por lo que con el regreso del PRI hay una alta probabilidad de que los sindicatos sigan sin rendir ningún tipo de cuentas.
La maquinaria del PRI y los sindicatos, con sus miles de agremiados, están listos para el 2012 y esperan a que llegue la fecha para poder comenzar a partir el pastel. Esta es una de las razones por las que el PRI le saca 10pts a sus más cercanos perseguidores
¿Pero acaso esto será así para siempre? . La respuesta es NO. Lo que se requiere es que la sociedad civil este organizada (más que los propios sindicatos) sin importar el partido que llegue al poder.
Una vez que el 1 de julio llegue y se sepa quien será el presidente, deberemos estar muy pendientes de lo que haga el gobierno en turno y tendremos que exigir a los poderes Ejecutivo, Legislativo y Judicial que discutan y debatan para reformar todas aquellas leyes que nos afectan y que evitan que los sindicatos no nos digan que hacen con nuestro dinero.
Link Consulta Mitofsky
http://consulta.mx/web/
Bibliografía: “Por eso estamos como estamos”, Carlos Elizondo, Ed. Debate, julio 2011.